Panorama cultural tras la guerra civil.
En los años de gobierno de
La poesía de la posguerra: los años cuarenta.
El panorama poético del período es variado:
· Las revistas Escorial y Garcilaso reúnen a poetas como Leopoldo Panero y Luís Rosales, que apuestan por una poesía de moldes clásicos. Estos poetas arraigados evolucionarán hacia otras concepciones poéticas en años posteriores.
· La revista Espadaña defendió una poesía comprometida con los problemas del ser humano y una forma poética más directa y menos retórica.
· Los movimientos como Cántico y el Postismo sirvieron de expresión a poetas que pretendían cultivar la poesía exquisita anterior a la guerra.
En 1944 se publicaron dos libros muy influyentes: Sombra del paraíso de Vicente Aleixandre e Hijos de la ira de Dámaso Alonso.
La poesía social de los años cincuenta.
En torno a 1950 surge la llamada poesía social. La poesía debe ser un medio que contribuya a cambiar la sociedad. Así, los temas más habituales serán la denuncia de la alineación y de la deshumanización, el testimonio de la pobreza del ser humano y el ansia de paz y de superación del odio causado por la guerra. La poesía social está caracterizada por la sencillez del lenguaje, cercano al registro coloquial o convencional. Los poetas más importantes fueron Blas de Otero y Gabriel Celaya.
La poesía de la experiencia de los años sesenta.
A mediados de los 50, aparece un nuevo grupo de poetas que se consolidan en la década de los 60. Algunos nombres son: Ángel González, José Agustín Goytisolo y Félix Grande. Su concepto de la poesía es distinto. Sus primeros libros estarán marcados por la influencia de los poetas sociales. Una diferencia con la poesía social es el tratamiento del lenguaje: se busca un estilo personal. De los títulos publicados en esos años, destacan: Tratado de urbanismo (1967), Poemas póstumos (1968) y Diecinueve figuras de mi historia civil (1961).
La irrupción de los novísimos en los años setenta.
En 1970, el crítico José María Castellet publicó una antología titulada Nueve novísimos poetas españoles. En los temas de eso poetas ocupa un lugar importante la cultura de los medios de comunicación de masas. Su tradición literaria es distinta: admiran la poesía extranjera de Cavafis o de los surrealistas franceses.
Los últimos años.
Desde 1975 se advierte un cambio. Se frenan los excesos culturistas y se marcha hacia una poesía más personal e intimista. Es difícil establecer las tendencias de la poesía, porque es posible encontrar representantes de las poéticas más variadas y dispares, muchas veces enfrentados en polémicas públicas. Algunos nombres destacados de los años más recientes son: Blanca Andreú y Luís García Montero.
